California. El buen polen eleva la temperatura corporal de las avispas y los abejorros, según los resultados de un estudio realizado por un equipo de biólogos de la Universidad de California en San Diego, dirigidos por James Nieh. Las avispas de la especie estudiada también se calientan cuando consumen carne rica en proteínas, según otro experimento.
En ambos casos, los músculos de vuelo, al estar más calientes, probablemente aceleran a los insectos de regreso al hogar, permitiéndoles explotar con mayor rapidez el valioso recurso antes de que otro ‘competidor’ lo haga. Como ninguna de estas especies que se dedica a tareas de recolección se alimenta con las proteínas de los alimentos que recogen, prefiriendo alimentar con ellas a sus larvas, su calentamiento debe ser producto de un comportamiento típico y no de una respuesta metabólica frente a un alimento nutritivo, como concluyeron ambos equipos de investigación.
Si la fuente es muy rica en proteínas, como por ejemplo la carne de pollo, su temperatura en el tórax era mucho más alta que cuando la fuente de alimentos es pobre en proteínas
Encontrar tal respuesta en dos especies relacionadas entre sí muy distantemente (los abejorros y las avispas evolucionaron como tales, bifurcándose de su linaje ancestral común, hace muchos millones de años), sugiere que tal comportamiento es un rasgo ancestral. Las avispas de la especie estudiada, Vespula pensylvanica, llegaron a Hawai como polizontes en un cargamento de árboles de navidad a finales de los años 70. Las avispas se alimentan con todo tipo de carne, desde cadáveres hasta cualquier especie de insecto. Su voraz apetito por las proteínas y su eficiente manera de conseguirlas están amenazando a las poblaciones de arañas e insectos hawaianas.
Los investigadores Megan Eckles y Erin Wilson viajaron a Hawai para comprobar si este calentamiento corporal aumentaba la eficacia depredadora de las avispas. Eckles colocó platos de pollo enlatado a 20 metros del centro de los nidos de cuatro colonias de esta especie. Midió la temperatura de 134 avispas empleando un termómetro parecido a un pequeño puntero láser, que dirigía un rayo infrarrojo al tórax de cada avispa mientras se encontraba ocupada recolectando el cebo.
El polen y la carne rica en proteínas aumenta la temperatura corporal de los abejorros
La temperatura de las avispas que ingerían alimentos más nutritivos aumentaba en mayor proporción. Si la fuente era muy rica en proteínas, como por ejemplo la carne de pollo, su temperatura en el tórax era mucho más alta que cuando encontraban una fuente de alimentos pobre en proteínas.
En un experimento paralelo, Nieh, Katherine Mapalad y Daniel Leu establecieron colonias de abejorros (Bombus impatiens) en una sala sometida a una temperatura más fría de lo normal, donde ofrecieron a los insectos polen puro o polen mezclado con un 75, un 50 y un 25% de celulosa, indigerible para ellos. Empleando un visualizador térmico, los investigadores midieron las temperaturas de 94 abejorros durante su tarea de recolección de polen. Constataron que cuantas más proteínas encontraban los abejorros, más calientes se ponían.






















