Madrid. Spanair, la aerolínea propietaria del avión que se estrelló el 20 de agosto en el aeropuerto de Madrid, y que costó la vida a 154 personas, no tuvo intención de sustituir la aeronave siniestrada en ningún momento, según informó hoy.
La compañía asegura que se limitó a poner en conocimiento del aeropuerto y de todos los implicados en la operación de que, ante la eventualidad de que hubiera que cambiar de aparato, existía otro disponible.
Estas afirmaciones de Spanair se refieren a las declaraciones que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, realizó ayer en el Parlamento, en las que señalaba que la compañía pensó en sustituir el avión por otro, al haberse detectado un fallo que hizo al piloto regresar a la zona de mantenimiento.
Según la aerolínea, el procedimiento estándar de cualquier compañía aérea ante cualquier factor técnico, operativo o meteorológico, es comprobar si se dispone de aviones de reserva por si es necesario proceder a su sustitución para minimizar inconvenientes y posibles demoras
Según la aerolínea, el procedimiento estándar de cualquier compañía aérea ante cualquier factor técnico, operativo o meteorológico, es comprobar si se dispone de aviones de reserva por si es necesario proceder a su sustitución para minimizar inconvenientes y posibles demoras.
En el caso del avión siniestrado, tras una evaluación inicial de la incidencia detectada y del tiempo estimado para su reparación, los técnicos de mantenimiento decidieron que no sería necesario el cambio de avión al tratarse de una reparación menor.





















