Madrid. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, admite que la situación económica es la “preocupación fundamental del Gobierno”, aunque se muestra “tranquilo y optimista” porque “tenemos un país fuerte” que “puede afrontar el ciclo económico adverso como el que vivimos”.
Así lo aseguró en la entrevista que publica hoy el diario El Mundo en la que reconoce que la “adversidad está siendo dura porque ha sido muy rápida” y que apuesta por el diálogo social para ofrecer respuestas a los ciudadanos.
Zapatero asegura que se muestra “tranquilo y optimista” porque España está entre el grupo de los países más desarrollados, industrializados, con mejores infraestructuras y con mejores sistemas educativos de la Unión Europea y confió en que esto sirva para “recuperarnos con fuerza”.
Zapatero asegura que se muestra “tranquilo y optimista” porque España está entre el grupo de los países más desarrollados, industrializados, con mejores infraestructuras y con mejores sistemas educativos de la Unión Europea y confió en que esto sirva para “recuperarnos con fuerza”
En este sentido, destaca que en España hay veinte millones de personas ocupadas, un sistema de protección por desempleo “incomparable” con lo que era en la Transición, unas cuentas públicas saneadas y una renta per cápita que se ha multiplicado desde los Pactos de la Moncloa.
Asimismo, puntualiza que las políticas sociales “no se van a resentir” y deja claro que lo que más le importa son los ciudadanos que pueden pasar dificultades reales y “en ellos centraré mi atención”.
Lo que más le importa son los ciudadanos que pueden pasar dificultades reales y “en ellos centraré mi atención”
El presidente del Gobierno también hizo una defensa de la entrada del euro en España porque ha supuesto “estabilidad monetaria” y dijo que sin él “tendríamos más problemas económicos”.
“Dos grandes presidentes”
José Luis Rodríguez Zapatero, dice que España ha tenido “dos grandes presidentes” que son Felipe González y José María Aznar y ha revelado que intentará convencer a su antecesor para que desempeñe un papel institucional.
Zapatero desvela que “pronto” se entrevistará con Aznar, con quien tiene “un café pendiente”.
En la entrevista el jefe del Ejecutivo habla de la unidad de España (”ni se rompe, ni se romperá”), de ETA y su fin, de una futura reforma de la Constitución, de la Monarquía, que dice que se consolidó definitivamente el 23-F, y de la situación de la economía española, de la que dice que se encuentra en un “ciclo económico adverso”, y no olvida las “tragedias” del 11-M y del reciente accidente de Barajas.
Zapatero desvela que “pronto” se entrevistará con Aznar, con quien tiene “un café pendiente”
Preguntado por las “malas” relaciones entre ex presidentes, Zapatero asegura: “Yo admiro a Felipe y no desprecio a Aznar”, y sobre el papel que deben jugar los ex presidentes considera que se debe regular esta figura “para que no sea, como diría González, un valiosísimo jarrón chino que molesta en todas partes”.
Recuerda que a Felipe González le ha encargado “alguna tarea singular”, como ser el alto representante para los bicentenarios de Latinoamérica y como integrante del grupo de reflexión de la Unión Europea.
“Le diré que no me importaría que Aznar tuviera también algún papel. Ahora, como tengo un café pendiente con Aznar, voy a ver si le convenzo de…”, refiere sin desvelar más datos.
“Le diré que no me importaría que Aznar tuviera también algún papel. Ahora, como tengo un café pendiente con Aznar, voy a ver si le convenzo de…”
Las conversaciones con ETA en el fracasado proceso de paz centran gran parte de la entrevista en la que Zapatero asegura que el haber impulsado ese proceso no le ha dejado “ninguna herida política sino el dolor por las víctimas tras la ruptura de la tregua”.
Habla de las críticas recibidas durante esa etapa, entre las que menciona la acusación de que el Gobierno entregaría Navarra a ETA o la de la “confabulación maquiavélica” sobre que “el 11-M tendría que ver con ETA y con mi ascenso al poder, y de ahí, mis obligaciones con ETA” y afirma que todas ellas han quedado “absolutamente desnudas”.
Zapatero augura una “desestructuración progresiva” de la banda. “ETA irá cada vez a menos y con una pérdida de comprensión social en ese segmento abertzale que siempre es la clave. Será un final paso a paso”.
El presidente del Gobierno expresó su opinión sobre la derecha española y dice: “La derecha española no tiene nada que ver con el franquismo. Lo que ocurre es que la derecha actual es más seguidora de la corriente neoconservadora de EEUU”.
Explica que de las derechas que ha conocido en Europa “el PP español estaría en la banda más derecha de las derechas europeas”, pero matiza que no se trata de una “cuestión ideológica, sino estratégica”.
Así, en referencia a la participación española en la guerra de Irak, Zapatero opina que Aznar apoyó la intervención “no por Irak ni por Sadam Husein, sino por estar al lado de Bush, creyendo que esto le haría grande”.
“El PP español estaría en la banda más derecha de las derechas europeas”
Zapatero admite que la situación económica es “la preocupación fundamental del Gobierno”, aunque se muestra “tranquilo y optimista” porque “tenemos un país fuerte” que “puede afrontar un ciclo económico adverso como el que vivimos”.






















