León. A las once de la mañana de hoy se ha presentado la Policía en la sede madrileña de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) con una orden judicial de desalojo de los representantes de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores, Asaja, de UCCL y de la Federación de Productores Lácteos. Un total de once personas que permanecían encerrados desde el mediodía de ayer para reclamar un precio justo por la leche de vaca.
Asaja ha comunicado que “con estas medidas policiales se están conculcando derechos fundamentales como la libertad de asociación y de sindicación” y ha añadido que “a pesar de todo, las organizaciones que representan legítimamente a los ganaderos no se van a amilanar ni dejar amedrentar y proseguirán defendiendo sus reivindicaciones, tanto frente a la patronal de industrias lácteas como frente a cada industria en concreto”.
El representante de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores ha informado de que a las once y media de hoy tendrá lugar una reunión en la que les gustaría participar, pero que finalmente se celebró en otro emplazamiento y no han podido participar en ella.
El único fruto que por el momento han recogido es que mañana la consejera de Agricultura y Ganadería incluirá está problemática entre los puntos del día que se tratarán en la Comisión Permanente del Consejo Agrario.
Turrado ha declarado que es “un problema de gran envergadura”. Por este motivo, las organizaciones agrarias tienen previsto continuar con reuniones y actuaciones de cara al Ministerio de Agricultura y a la Junta de Castilla y León porque “es un problema político”.
El día de ayer
Los productores se reunieron ayer con el director general de la Fenil, Luis Calabozo, quien en palabras de Turrado les aseguró que “hay una crisis de magnitud incontrolable”. Unas palabras que despertaron la preocupación y el desaliento entre los once encerrados.
Turrado no pudo ocultar su inquietud: “Es muy preocupante que reconozcan que no pueden garantizar la recogida de la leche”. La conclusión que se puede obtener de estas declaraciones del representante de Asaja es, como él mismo dijo, que esta situación puede suponer “la ruina de por vida del ganadero”.
Turrado no pudo ocultar su inquietud: “Es muy preocupante que reconozcan que no pueden garantizar la recogida de la leche”
Desde la Federación Nacional de Industrias Lácteas “no se da salida y deja de comprar”. Así de rotundo fue Turrado que explicó que la industria láctea tiene leche almacenada que no es capaz de vender y, por este motivo, el cese de la recogida en las industrias ganaderas y en el campo puede producirse en cualquier momento.
Uno de los detalles que más indigna a estos representantes agrarios es que “el 30 por ciento de la leche que se consume en España viene de fuera” y ahora aquí las ganaderías están al borde del cierre.
Estas organizaciones consideran “lamentable la amenaza que desde la industria se está lanzando en las últimas semanas de una nueva bajada del valor que pagan por el producto que recogen”, sobre todo, porque los costes de producción, especialmente los piensos, se mantienen a unos niveles altos.
“Alguien está ganándose un mayor margen comercial en perjuicio del sector ganadero”, sentenció
Según Turrado, esta bajada de precios de los últimos meses se situó en 0,10 euros y se paga al productor a 0,38 euros el litro, mientras que el consumidor desembolsa un euro. “Alguien está ganándose un mayor margen comercial en perjuicio del sector ganadero”, sentenció. Además, criticó que las industrias estén dejando de recoger leche en ciertas rutas que “le son menos rentables” como las zonas de montaña, donde incluso a los ganaderos se les paga otros 0,10 euros menos, “lo que es un auténtico abuso”.
Por ello, reclama un incremento del precio de la leche pagado por la industria y que los “abultados” márgenes actuales de la distribución se repartan a los ganaderos “para que puedan subsistir”.






















