Por Cope. En rueda de prensa organizada por la Prelatura del Opus Dei, a la que monseñor Anthony Muheria ha petenecido como sacerdote, este joven obispo africano ha hablado del Sínodo de la Palabra, en el que ha participado, del Sínodo Africano, conovcado para el próximo año, del Viaje de Pala a África, de la situación de social y eclesial de Kenia, y de la importancia de la nueva evangelización tanto en África como en el resto de los cotinentes. De su aportación en el Sínodo ofrecemos a continuación una síntesis.:: Kenia, un país condicionado por la sequía y la pobreza.
Monseñor Muheria, con 42 años, ha sido ya obispo de otra diócesis keniana, la de Embu, desde que fue consgrado obispo con apenas 38 años. Es ingenriero civil por Universidad de Nairobi, y doctor en teología por la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma. Incardinado en la Prelatura del Opus Dei, fue ordenado sacerdote en 1993.
:: Europa /África / Estados Unidos
“Necesitamos no el pan seco que sólo acaba con el hambre material, sino el pan crujiente y caliente, recién hecho, que tiene el sabor de la Palabra de Dios, que alimenta la virtud, la caridad, la verdad”
“Europa ha ayudado mucho a África porque la ha transmitido la fe a través de los misioneros europeos”, ha dicho, al tiempo que ha comentado su aprecio al misionero de la Consolata que lo bautizo, y que aún vive. “De Europa ahora esperamos que nos de buen ejemplo”. Seguimos necesitando su ayuda, pero no solo para proyectos sociales, sino también para construir iglesias, por ejemplo. “Necesitamos no el pan seco que sólo acaba con el hambre material, sino el pan crujiente y caliente, recién hecho, que tiene el sabor de la Palabra de Dios, que alimenta la virtud, la caridad, la verdad”.
Preguntado por la convocatoria electoral en EEUU dijo que la Iglesia no apoya candidatos, sino principios: sobre todo, el respeto a la dignidad humana:”A los norteamericanos les digo que aunque el pobre sea pobre, tiene su dignidad, que respeten su dignidad, que respeten nuestra diginidad”.
:: El anuncio del viaje del Papa a África
También es necesario que los europeos acogen de África los valores africanos: “en África somos más sensibles a lo espirtiual”. Por eso, el anunicio de la venida del Papa a África ha sido acogido con gran entusiasmo. Por que a los africanos no nos cuesta ver en él a Cristo”. Comentó que si a un obispo, como a él, le recibieron en la diócesis de Kitui cien mil personas, sin conocerle, cuanto más cuando reciban al Papa en los países a los que va, porque ven en el sucesor de los apóstoles a un enviado de Cristo.
:: El laicado
Hasta el mismo valor de la vocación y de la misión de los sacerdotes se debe al laicado en la Iglesia, porque “hasta ellos tienen una familia, y su calidad sacerdotal depende en gran medida de lo que han aprendido en su familia”. Porque “si las familias no son sólidas, de ellas saldrán buenos sacerdotes, buenos padres, y buenos promotores de cambio y de mejora social. Además, “si los laicos son auténticos católicos, devolverán los dones recibidos por Dios al servicio del bien de África y del mundo entero”.
:: Experiencia personal en el Sínodo de los Obispos sobre “La Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia”
En la rueda de prensa de esta mañana, monseñor Muheria ha hablado de su experiencia en el recién celebrado Sínodo de los Obispos, en el que ha sido padre sinodal, valorando sobre todo la posibilidad del intercambio con otros obispos -”lo mejor del sínodo ha sido los descansos para el café, al haber podido conocer a obispos de Japón, de Lituania…, y poder conocer la realidad viva de la Iglesia en todas partes”-, y la constatación del poder eficaz de la Palabra de Dios, por si misma, y a través del “envoltorio” de su comunicación. Ha recordado el testimonio, largamente aplaudido por los padres sinodales, de una artista que se convirtió porque acudió a la Biblica maravillada por las grandes obras pictóricas que representan escenas bilbicas. Dijo que, como ocurre con el cable telefónico, nadie se acuerda de la “conductibilidad” de la Palabra a través de la Iglesia, hasta que por alguna razón esta falla. Dijo que, como proposito personal del Sínodo de la Palabra, se ha propuesto mejorar sus homilías.
:: Resumen de su Contribución en el Síndo de los Obispos
A pesar de existir una mayor facilidad de acceso a la Biblia, igualmente a veces la vida cristiana continúa de alguna forma permaneciendo”fuera”del ámbito de la Escritura. La sólida presencia en África de los evangélicos, que se jactan citando pasajes de memoria, ha llevado a confundir el “conocimiento de la Escritura” con la simple “memorización ” de un cierto número de pasajes, que citan de memoria y los acompañan con una interpretación “original” autónoma (cf. I.L. n. 29).
Pareciera que aún no logramos escuchar la voz de la “Palabra” que resuena incisivamente y con fuerza. Considero que ha llegado el momento de contar con más espacios y tiempo para “escuchar” la Escritura con mayor atención. Para “escuchar más”, si prefieren, mientras “leemos”! Para que “la Palabra” resuene, tenemos necesidad de espacios para escuchar en silencio y para meditar (cfr. Documento de trabajo n. 23).
En el contexto católico, la Escritura es característica de la liturgia: a través de su proclamación en la liturgia de la Palabra y a través de la explicación de la homilía en la liturgia! En el contexto patrístico, la “divulgación de la Palabra” no era simplemente la explicación de la perícope en términos académicos, ni una nota marginal como ayuda para extraer una lección moral. Es verdadero penetrar en el “hoy” de la “Palabra”, viviendo como contemporáneos de la imagen o de la perícope, escuchándola como invitación personal y comunitaria. Cuando la Palabra de Dios es proclamada de manera incisiva, los fieles gustan la liturgia. El compartir la Biblia deviene entonces, una continuación del compartir la Palabra en la “mesa de la Palabra” (cfr. Is 55, 10-11; Sacramentum caritatis n. 45c).
En la homilía, el ministro ayuda a los fieles a “escuchar” la Palabra, guiándolos hacia una respuesta en su situación específica. Y esto lo puede hacer si él mismo dedicó tiempo a la meditación de la Escritura. En este contexto, debemos fortalecer entre nuestros sacerdotes y nuestros seminaristas la necesidad de incluir en su programa personal de espiritualidad el tiempo tradicional cotidiano empleado en la lectura de las Escrituras o Lectio Divina!
Como bien decía Chesterton, "el hombre que tiene fe ha de estar preparado, no sólo a ser mártir, sino a ser un loco". Y sin locos como ellos, el mundo sería distinto... no olvidemos que los locos abren los caminos que, más tarde, recorren los sabios
El nuevo dicasterio promoverá una renovada evangelización en los países que, habiendo recibido ya el anuncio de la fe, sufren una «progresiva secularización de la sociedad» y un «eclipse del sentido de Dios»
La Iglesia dio asistencia a más de 3 millones de personas sólo en 2008. Entorno a 1.300.000 alumnos estudian en centros de titularidad católica , lo que ahorra a las arcas del Estado 4.148 millones de euros. Además, el mantenimiento del 33% del patrimonio del país lo costea la Iglesia
Hay que contestar con la verdad del amor incondicional y fecundo del matrimonio cristiano: de la entrega mutua sin reservas del marido a la mujer y de la mujer al marido que fructifica en la prole
Es significativo el número de alumnos de Bachillerato que eligen la asignatura (un 43,8% ). La cosa tiene su mérito porque "si optan por no cursarla, tienen dos horas menos de clase y se marchan a casa antes"
En total, calcula Peterson, Catholics Come Home ha ayudado a más de 100.000 católicos inactivos a volver a la Iglesia
"Ofrecer contenidos con una dieta rica en vitaminas intelectuales. Se trata de facilitar material valioso a los periodistas para que lleguen al fondo de las cuestiones, incentivando así el slow-food informativo"
La Visita Apostólica ha podido comprobar que la conducta del P. Marcial Maciel Degollado ha causado serias consecuencias en la vida y en la estructura de la Legión, tales que requieren un camino de profunda revisión
Alrededor de 20.000 fieles siguieron una ceremonia de algo más de dos horas en un domingo en que no se oficiaron eucaristías en la Diócesis
"Pánico moral o la presentación de problemas sociales existentes desde hace decenios como si fueran nuevos, con datos exagerados que se repiten sistemáticamente"






















