ACTUALIDAD, REFLEXIÓN, RITOS
BENEDICTO XVI EN BRNO (CHEQUIA)
“Cristo es nuestra única esperanza”
Cope | Peatóm | 28·09·2009 | 00:00

Por [1] Marta Lago. A decenas de miles de checos se han unido hoy —entre otros— peregrinos eslovacos, polacos, alemanes y austríacos en Brno, en la primera visita de un romano pontífice a esta ciudad de la República Checa. A todos Benedicto XVI, tras la celebración eucarística, ha transmitido su caluroso saludo y les ha animado a reconocer a Cristo como nuestra única esperanza, a rogar para que este XIII viaje apostólico dé frutos de fe y de amor, a vivir y testimoniar con alegría la vida cristiana. Entre fuertes palabras se han acogido las palabras de cercanía del Papa a los ancianos, a los enfermos y a cuantos sufren.

“¡Jesucristo, Esperanza de la humanidad! La experiencia de que Cristo no abandona en soledad a sus amigos, sino que les ayuda para que puedan vivir felizmente, no debe dejarnos indiferentes ante nuestro prójimo”

Ha sido el momento final de la breve e intensa etapa de Benedicto XVI en Brno durante la mañana. En estos momentos parte el vuelo que le lleva de regreso a Praga, donde esta tarde celebrará un encuentro ecuménico y otro con el mundo académico. Por eso Benedicto XVI ha deseado corresponder al calor de tantísimos fieles y peregrinos con un abrazo ideal en sus palabras.

«Con afecto doy la bienvenida a los peregrinos procedentes de la vecina Eslovaquia —dijo en su lengua—. Queridos hermanos y hermanas, hoy la Palabra de Dios nos exhorta a reconocer a Jesucristo como nuestra única esperanza. Os invito a ser en el mundo testigos fieles de este anuncio. De corazón os bendigo a vosotros y a vuestras familias». Igualmente en su propia lengua saludó cordialmente a los polacos que habían participado en la Eucaristía: «Os doy las gracias por vuestra presencia y por el apoyo espiritual. Que el encuentro del Papa con la Iglesia en la República Checa dé abundantes frutos de fe y de amor en vuestros corazones».

Más extenso fue su saludo a los peregrinos alemanes y austríacos. «Estoy contento por vuestra presencia, por vuestra oración y celebración junto a los hermanos y hermanas aquí, en la República Checa. Es la fe en Jesucristo la que, más aún que todos los vínculos de vecindad, nos congrega y nos une —expresó en lengua alemana—. Y hoy es necesario de modo particular nuestro testimonio común para proclamar de nuevo y con fuerza el anuncio de salvación: el Señor crucificado y resucitado —¡Jesucristo, Esperanza de la humanidad! La experiencia de que Cristo no abandona en soledad a sus amigos, sino que les ayuda para que puedan vivir felizmente, no debe dejarnos indiferentes ante nuestro prójimo, que busca verdad y amor y anhela la vida verdadera. Mostrémosles el camino hacia Jesucristo, quien da la vida en abundancia. Con alegría queremos vivir día a día nuestra fe y esperanza, colaborando para construir una sociedad fundada en los valores del bien, de la justicia y de la fraternidad, sobre el amor hacia Dios y el prójimo. Para ello, que el Señor nos dé su bendición».

Finalmente, en checo, el Santo Padre reiteró: «Queridos míos: para mí es una gran alegría estar aquí hoy, con vosotros, en Brno, en el corazón de Moravia. Saludo a cuantos se han unido a nosotros a través de los medios de comunicación. En especial, mi afectuoso pensamiento se dirige a las personas ancianas, a los que sufren y a los enfermos». Interrumpido en este punto por fuertes aplausos, concluyó: «Pido un recuerdo en la oración, así como os aseguro mi cercanía espiritual. Que Dios omnipotente os conceda abundantes gracias celestes y bendiciones».


URL Peatom: http://www.peatom.info

URL de este artículo: http://www.peatom.info/iglesia/121545/cristo-es-nuestra-unica-esperanza/