![]() Beatificación. Valladolid se volcó hoy con el Padre de Hoyos en la primera Beatificación que se celebra en Castilla y León. Alrededor de 20.000 fieles siguieron en vivo una ceremonia de algo más de dos horas de duración que proclamó como nuevo beato al jesuita nacido en Torrelobatón el 29 de noviembre de 1711, una fecha que estará marcada a partir de ahora en el calendario en recuerdo del Padre de Hoyos. A pesar de la copiosa lluvia que cayó con fuerza sobre la ciudad del Pisuerga durante la noche, el agua respectó los actos, a los que acudieron alrededor de 40 prelados, si bien estaba prevista la asistencia de una veintena más. Entre ellos destacaron el cardenal arzobispo emérito de Sevilla, el riosecano Carlos Amigo Vallejo, así como el arzobispo de la Archidiócesis de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, y el cardenal diácono de Santa María de las Mercedes y San Adriano en Villa Albani, Albert Vanhoye. Alrededor de 20.000 fieles siguieron una ceremonia de algo más de dos horas en un domingo en que no se oficiaron eucaristías en la Diócesis Aproximadamente, poco antes de las 10.30 horas partía del Colegio de los Agustinos el desfile procesional formado por más de 700 sacerdotes, además del prefecto de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos, Ángelo Amato, y el nuevo arzobispo de Valladolid, el abulense Ricardo Blázquez. Minutos después, hacían su aparición, ataviados con sus correspondientes túnicas, en el altar instalado para la ocasión en la Plaza de Colón. La ceremonia se inició con un saludo de Ángelo Amato a los asistentes y con el acto penitencial. A continuación, Blázquez, acompañado del postulador de la causa, pidió que se procediera a la Beatificación del Padre de Hoyos con las siguientes palabras: “Excelencia. Hemos pedido a Su Santidad Benedicto XVI que se digne inscribir en el número de los Beatos al Siervo de Dios Bernardo Francisco de Hoyos”. Tras la cual, el arzobispo leyó una breve reseña biográfica del protagonista hoy en Valladolid y, a continuación, de nuevo el celebrante leyó la Carta Apostólica como representante del Papa, que en italiano, aceptó elevar a los altares al jesuita de Torrelobatón. Uno de los detalles más aclamados durante la ceremonia fue el descubrimiento del tapiz con la imagen del que, en ese momento, se convertía en beato. Ello ocurría, además, con el canto del Salmo 116 por parte de los miembros del Coro Diocesano, el Coro Diocesano Joven y el Coro Diocesano de Niños, dirigidos por Diego Gutiérrez, que durante la mañana amenizaron la ceremonia. A partir del conocimiento del tapiz con la figura del Padre de Hoyos, dio comienzo la Liturgia de la Palabra, cuya primera lectura corrió a cargo de la Hermana Jazmín. Para concluir el acto, los tres coros cantaron el Himno al Padre de Hoyos, con texto y música de Manuel Lizárraga, y que reza: “¿Quién dio a la España la nueva alegre de los amores del Salvador? ¿Quién fue el primero que izó la enseña ensangrentada del Corazón? Fue el Padre Hoyos, que en San Ambrosio, del mismo Cristo la recibió. Fue el Padre”. :: Primera en Castilla y León La primera Beatificación en la historia de Castilla y León, la del Padre de Hoyos, cuya solicitud comenzó hace 115 años, en 1895, se celebró hoy en Valladolid debido a la política del actual Papa Benedicto XVI, quien prefiere que se reconozca a quién se considera beato en su diócesis, para canonizarlo posteriormente en Roma, “con toda la Iglesia”, al contrario que Juan Pablo II, quien era partidario de celebrar este tipo de celebraciones en el Vaticano En el caso del Padre de Hoyos, los hitos principales del proceso comenzaron en 1895, cuando se incoó la causa a nivel diocesano en Valladolid. Cuatro años más tarde se concluyó el proceso diocesano de beatificación y se elevó la causa a la Santa Sede. En 1930, la Sagrada Congregación de Ritos creó una sección histórica en la que entraron las causas carentes de testigos contemporáneos a los hechos, que suplieron con una exhaustiva investigación histórica; y tres años más tarde, con motivo del II Centenario de la Promesa, se erigió el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús en Valladolid, aumentando considerablemente el conocimiento del Padre de Hoyos y su culto privado entre los fieles. En 1936, se conoció la curación instantánea de Mercedes Cabezas, atribuida a la intercesión del ya nuevo beato, y en 1961 se aprobó la investigación histórica (positio). Ya en 1996, la Santa Sede dio luz verde al Decreto de Virtudes Heroicas y, en marzo de 2008, la Comisión Científica declaró, por unanimidad, que la curación instantánea de Mercedes Cabezas es médicamente inexplicable, por lo que en noviembre de ese año los obispos y cardenales de la Congregación declararon que del estudio de los hechos se deduce que puede atribuirse a de Hoyos. En enero del pasado año, el Santo Padre firmó el decreto que reconoce la curación de Mercedes Cabezas como milagro y abrió la puerta a su beatificación. Dos meses más tarde, el arzobispo de Valladolid solicitó al Vaticano que la ceremonia pudiera celebrarse en Valladolid, el 18 de abril de 2010, tercer domingo de Pascua. La respuesta, afirmativa, llegó unas semanas después, con lo que hoy culmina un proceso de 115 años. |
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