Esculturas para un paisaje
Las esculturas de dos camellos permanecen expuestas en una playa de la ciudad de Onjuku, en la provincia de Chiba (Japón).El gobernador general de Filipinas, Rodrigo de Vivero, y varios marineros fueron salvados por un grupo de habitantes japoneses tras naufragar cerca de la costa de Onjuku 1609. La posterior reunión mantenida por Rodrigo de Vivero (Mexico, 1564-Orizaba, 1656) y el máximo dirigente del gobierno feudal japonés, el shongun Ieyasu Tokugawa, marcó el comienzo de las relaciones bilaterales entre Japón y México. El año que viene se conmemora el cuarto centenario de esta histórica reunión. EFE/Everett Kennedy Brown























