El desierto salvaje
Un hombre observa una barreras biológicas montadas con heno para estabilizar las dunas y prevenir la desertización en el desierto de Tengger, en Minqin, provincia de Gansu (China). Localizado en la árida parte noroccidental del país, el condado de Minqin está rodeado por los desiertos de Tengger y Badain por el este, oeste y norte. El condado es uno de los lugares donde más tormentas de arena se registran y los niveles de agua subterránea caen aproximadamente un metro cada año. El gobierno chino ha gastado miles de millones de euros desde el 2001 en intentar evitar que el desierto invada Minqin con la introducción de vegetación y la plantación de árboles. La desertización amenaza a 400 millones de habitantes en China. EFE/Michael Reynolds























