EFE. El escritor vallisoletano, Miguel Delibes, tras recibir el 5 de marzo pasado el título de doctor honoris causa en Biología por la Universidad de Salamanca
Valladolid. El copioso caudal de relatos ambientados e inspirados en otras épocas que han experimentado las letras españolas durante los últimos años no ha supuesto una excesiva sorpresa para el académico Miguel Delibes, ya que “en rigor, todas las novelas responden a un tiempo de nuestra historia”.
“No concibo una novela no histórica, aunque lo más frecuente es que sean contemporáneas del narrador”, ha reflexionado hoy el escritor Miguel Delibes, que hace diez años selló su obra con la publicación de El hereje (1998) y que en cierto modo supuso el arranque de un subgénero abundante y de éxito. De esa modalidad narrativa “podríamos decir como de las perdices: los últimos años la novela histórica ha criado bien”, ha añadido el escritor vallisoletano, que la próxima semana cumplirá 88 años y que en los próximos días verá una edición conmemorativa de El hereje (Destino) y dos nuevos tomos de su obra completa.
“Yo suelo decir que si en una obra completa no cabe un hombre entero, no hay tal novela”
Absolutamente convencido de que no volverá a empuñar la pluma con fines literarios: “no hay esperanza” puesto que “el escritor se acabó hace diez años en el quirófano”, considera que la ética debe presidir cualquier tipo de relato y advierte de que la política “generalmente estorba” en las letras. “A mi entender, como en la vida, en la novela debe regir y aplicarse una moral” y la política “vale como tema parcial siempre que el novelista sea un narrador y no un propagandista”, ha precisado el autor de Las ratas.
El hereje supuso su regreso a la gran novela después de Madera de héroe (1987) y su estreno con el subgénero histórico después de cincuenta años de compromiso con las letras, al mismo tiempo que daba por cerrada su obra si se exceptúa la conversación sostenida con su hijo primogénito, el biólogo Miguel Delibes de Castro, en La tierra herida (2005).
“Los caminos de la novela son infinitos y de vez en cuando hay que echar un pulso a los deseos”, ha manifestado respecto a la gestación de un libro que al cabo de una década ha observado con satisfacción que “sigue siendo sobresaliente”. Cerca de tres años invirtió en la elaboración del que ha sido el único relato de ficción donde Miguel Delibes ha aludido de forma expresa y literal a Valladolid, la ciudad donde nació el 17 de octubre de 1920, donde ha residido siempre y el lugar donde ha germinado su obra junto a su refugio de Sedano (Burgos).
“No concibo una novela no histórica, aunque lo más frecuente es que sean contemporáneas del narrador”
“Una llamada, que no se bien de donde procede pero que vale para escribir un libro” es todo lo que ha necesitado siempre el académico a la hora de enfrentarse al blanco de las cuartillas para materializar sus creaciones, que “creo que salen de la cabeza” y en cuyo contenido también se refleja a sí mismo. “Seguro que mucho, muchísimo. Yo suelo decir que si en una obra completa no cabe un hombre entero, no hay tal”, ha agregado antes de admitir que en sus relatos siempre se han filtrado asuntos personales, “de los míos y de los ajenos”.
A sus casi 88 años y con el bagaje de una obra forjada durante más de medio siglo, caracterizada por el humanismo y la defensa de la naturaleza, no acaba de estar convencido de que la sociedad se haya dado cuenta de sus desmanes contra el propio hombre. “Me gustaría estar seguro de que el progreso moral de la sociedad avanza, pero no terminamos de dejar atrás nuestros pecados de siempre. Con todo, no cabe otra que conservar la esperanza”, ha manifestado a este respecto un escritor que no lo hubiera sido si en 1948 no hubiera ganado el Premio Nadal. “Casi con seguridad, no. Pero tenía confianza en aquellos hombres del jurado. Con el Nadal, los premios dejaron de ser para gente conocida. De esa revolución se ha hablado poco”, ha concluido.
"Estamos tratando de aprovechar la tecnología de teléfono inteligente para adaptarlo a lo que los soldados puedan necesitar en el campo de batalla"
Si la R136a1 reemplazara a nuestro sol, señala el profesor Rafael Hirschi, de la Universidad de Keele (Gran Bretaña), "su alta masa reduciría la duración del año de la Tierra a tres semanas
Steve Jobs: "Ésta es la vida del mundo del 'smartphone'. Los teléfonos no son perfectos. La mayoría de los que probamos se comportaron así. No somos perfectos"
Para el director de 'Niño nadie', el cine es "un camino maravilloso, pero arduo, difícil, y a veces enojoso", y de hecho ha dicho que "rodar es fracasar"
La película aborda la relación entre Mark Zuckerberg (creador del Libro-de-caras), Sean Parker, uno de los fundadores de Napster que luego se transformó en alto ejecutivo de Facebook y Eduardo Saverin, el co-fundador del sitio
la muestra comienza con un vestido de Jeanne Lanvin, otro de Anita Monrós y otro de calle de Cristóbal Balenciaga de la década de 30
González-Sinde ha destacado la "pasión por el cine español" de Peña y su labor al frente del Spanish Cinema Now!, el festival "más importante" de cine español en EEUU
El kevlar con el líquido funciona mucho más rápido y el impacto no es tan profundo"
Pese a la carga científica del espectáculo ha considerado que es divertido: "El rigor científico no se tiene que confundir con el rigor mortis"
"A partir de ahora debemos desarrollar aplicaciones multimedia que enriquezcan el uso del libro electrónico"





















