Madrid. El escritor Camilo José Cela murió sin pelos en la lengua y con cierta fama de arrogante, pero a sus veinte años era un ser dubitativo, desorientado y aterrado por la idea del sufrimiento y la muerte. Así se desprende de Pisando la dudosa luz del día, su primer poemario, que ahora se reedita.
Pisando la dudosa luz del día, titulo tomado de un verso de Góngora, es el primer libro de Cela (Padrón, 1919-Madrid, 2002), escrito en otoño de 1936, durante la batalla de Madrid a comienzos de la Guerra Civil, y que se publicó en la primavera de 1945. En 1945, Cela ya había escrito obras emblemáticas como La familia de Pascual Duarte, Pabellón de reposo y Nuevas Andanzas y desventuras del Lazarillo de Tormes.
A sus veinte años, Camilo José Cela era un ser dubitativo, desorientado y aterrado por la idea del sufrimiento y la muerte. Así se desprende de Pisando la dudosa luz del día, su primer poemario, que ahora se reedita
Ahora la editorial Linteo publica este hermoso volumen editado por Adolfo Sotelo Vázquez y María Cristina Carbonell, respetando la edición del 45 que hicieron Carlos F. Maristany y el joven Cela y dando cuenta de las variantes que se hicieron en una segunda edición dirigida por Carlos Barral. Además incluye varios poemas olvidados por Cela entre el 34 y el y 36 que Adolfo Sotelo ha recuperado gracias a su intensa labor de investigación en la Fundación Camilo José Cela. También añade las principales críticas que salieron en los periódicos cuando apareció el libro.
Pisando la dudosa luz del día (Poemas de una adolescencia cruel) es el poemario “de un joven en un momento difícil: estalla la guerra en Madrid, él no sabe qué hacer, no sabe si vivir con sus padres o irse de casa, si seguir los consejos de su padre y estudiar para inspector de aduanas, como él, o ser escritor y, además, la guerra le mata a una novia muy querida, Tránsito Vargas (Toisha)”, explica Sotelo.
Cela a Lolita Franco: “Para mí la poesía ha sido siempre algo inconfesable y doloroso, desgarrador y quizá un poco sangriento”
“Y me duelen los ojos como herraduras viejas/ Y aún no he encontrado piedra en que apoyar mis muslos”… escribe Cela en un poema denominado El lagarto del miedo. Un Cela que a sus 20 años mantiene una correspondencia intelectual con Lolita Franco, que luego sería esposa de Julián Marías, cuatro años mayor, que le orienta y asesora, y quien lee el manuscrito del libro por primera vez.
A Lolita Franco Cela le escribe: “Para mí la poesía ha sido siempre algo inconfesable y doloroso, desgarrador y quizá un poco sangriento”. Pero en este libro de juventud, ya se atisba al gran escritor que llegó a ser el premio Nobel, al seguidor de las vanguardias, en especial del surrealismo, y es que como diría él mismo después: “En arte solo tiene interés el abrir nuevos caminos”.
En estos poemas están reflejados sus grandes referentes en ese momento, el Rafael Alberti de ‘Sobre los ángeles’ y el Pablo Neruda de ‘Residencia en la tierra’. “Utiliza un tipo de lenguaje surrealista visceral que luego será la matriz de novelas capitales, que no se han entendido bien, como ‘Oficio de tinieblas’, ‘Mrs.Caldwell habla con su hijo’ o ‘San Camilo’, precisa el profesor Sotelo.
La soledad, el miedo, la sangre, la sexualidad, la guerra, la amargura, el insomnio, el miedo, el amor o la muerte, son los elementos que reúne este poemario. El profesor Sotelo asegura que seguirá investigando entre los papeles de Cela en Iria Flavia y que en un par de años le gustaría reunir todo el material poético de esta primera etapa que el escritor publicó de forma suelta.
"Estamos tratando de aprovechar la tecnología de teléfono inteligente para adaptarlo a lo que los soldados puedan necesitar en el campo de batalla"
Si la R136a1 reemplazara a nuestro sol, señala el profesor Rafael Hirschi, de la Universidad de Keele (Gran Bretaña), "su alta masa reduciría la duración del año de la Tierra a tres semanas
Steve Jobs: "Ésta es la vida del mundo del 'smartphone'. Los teléfonos no son perfectos. La mayoría de los que probamos se comportaron así. No somos perfectos"
Para el director de 'Niño nadie', el cine es "un camino maravilloso, pero arduo, difícil, y a veces enojoso", y de hecho ha dicho que "rodar es fracasar"
La película aborda la relación entre Mark Zuckerberg (creador del Libro-de-caras), Sean Parker, uno de los fundadores de Napster que luego se transformó en alto ejecutivo de Facebook y Eduardo Saverin, el co-fundador del sitio
la muestra comienza con un vestido de Jeanne Lanvin, otro de Anita Monrós y otro de calle de Cristóbal Balenciaga de la década de 30
González-Sinde ha destacado la "pasión por el cine español" de Peña y su labor al frente del Spanish Cinema Now!, el festival "más importante" de cine español en EEUU
El kevlar con el líquido funciona mucho más rápido y el impacto no es tan profundo"
Pese a la carga científica del espectáculo ha considerado que es divertido: "El rigor científico no se tiene que confundir con el rigor mortis"
"A partir de ahora debemos desarrollar aplicaciones multimedia que enriquezcan el uso del libro electrónico"






















