Se dice que la criptología ha matado más gente que la bomba atómica. No sabríamos decir si esto es cierto, aunque sospechamos que sí.
Es famosa la historia de la máquina Enigma y como los británicos rompieron su código, sin embargo, no es tan conocido el hecho de que las primeras máquinas Enigma utilizadas en condiciones de combate lo fueran en la guerra civil que asoló nuestro país.
Tampoco es muy conocida la importancia de los servicios de escucha y descriptación en esa contienda, y lo fueron, y mucho. En España hubo, en ambos bandos, grandes ‘rompedores de códigos’, mentes brillantes que ayudaron a su bando con su inteligencia, y grandes organizadores, que se encargaron de canalizar y explotar sus logros.
Este libro trata de esos servicios y de otros que, en conjunto, formar un Servicio de Información. Vemos el nacimiento de estos servicios, SIFNE, SIM, SIPM, DEDIDE, SIEM, SIDE, y un largo etcétera de siglas y organismos; vemos la ayuda prestada por alemanes, italianos, y rusos para su creación y la definición de su organización y sus funciones.
En este libro se habla también de los cuerpos de guerrilleros, de los agentes de información en campo enemigo, de la quinta columna, de los servicios de información diplomática, y, sobre todo, de los éxitos y fracasos de todos ellos.
No podemos dejar de pensar que, si bien nuestros compatriotas empezaron como alumnos de los asesores extranjeros, en algunos casos sobrepasaron con creces a sus teóricos maestros, y el presente libro pretende dar fe de ello.
Autor principal: Soler Fuensanta, José Ramón
Coautor: López-Brea Espiau, Javier
22,00 €
Lugar y fecha de edición: Barcelona 2008
Editorial: Inedita Ediciones
Páginas: 310
Encuadernación: Cartoné
Medidas: 24 cm. Idioma: Español
ISBN(13): 9788492400041
:: Un científico ibicenco con vocación de historiador
(Publicado en Diario de Ibiza de 08/05/2008, por Raquel Sánchez)
José Ramón Soler, experto en criptografía, presenta esta tarde en el Club Diario su libro Soldados sin rostro, sobre el espionaje en la Guerra Civil.
A José Ramón Soler Fuensanta le apasiona la criptografía desde que estaba en la universidad. Su interés por este tema se lo debe al que fuera entonces su profesor, Llorenç Huguet, uno de los mayores expertos españoles en este tema.
Soler es ingeniero informático, doctor en Ingeniería Industrial y profesor de la Escuela Universitaria de Turismo. Ha dedicado dos años a investigar y escribir Soldados sin rostro, un libro que habla del espionaje y los servicios de información durante la Guerra Civil española y que se presenta esta tarde, a las 20,30 horas, en el Club Diario de Ibiza.
El libro está escrito en colaboración con Javier López-Brea, un especialista en criptología del Ministerio de Defensa al que Soler conoció en Madrid cuando investigaba sobre las famosas máquinas Enigma. Su afición compartida por la historia de la criptografía les llevó a escribir juntos varios artículos para revistas especializadas y finalmente un libro, del que el informático ibicenco asegura estar orgulloso “porque ha aportado algo, aunque todo es mejorable”.
Soldados sin rostro es el segundo libro de Soler, que en 2003 publicó en la Editorial Mediterrània Missatges secrets, del que presume por ser “el primer libro sobre criptografía escrito en catalán”.
El autor asegura que, pese a ser de ciencias, le agrada la historia y juega con ventaja porque los historiadores no suelen adentrarse en cuestiones tan matemáticas como los códigos “y pasan por alto muchos datos importantes”. Por este motivo, en España apenas cinco personas se dedican a la investigación de los códigos antiguos.
Además de escritor e investigador, Soler también es capaz de descifrar. De hecho, su tesis doctoral versó sobre el criptoanálisis y las formas de descifrar en la criptografía moderna. “Conocer los métodos es lo que nos ha permitido llegar a determinadas informaciones”, señala.
“Descifrar los códigos que se empleaban en la Guerra Civil no es complicado, es cuestión de tiempo, paciencia y de tener cuatro conceptos claros. Con eso basta para ‘romper’ códigos. La Criptografía moderna ya es otro tema”, relata.
Cuando surgió la idea de escribir un libro junto a Javier López-Brea, ambos pensaban en un texto mucho más concreto, específico sobre criptografía de la Guerra Civil, pero decidieron ampliar sus miras y el tema derivó hacia el espionaje. Descubrieron que sobre estas cuestiones no había casi nada escrito y tuvieron la suerte de trabajar con varios archivos privados que les habían cedido y que según José Ramón Soler “aportaron informaciones novedosas”.
El topo ibicenco
Una de las curiosidades que hallaron fue un informe emitido por un ‘topo rojo’ desde Eivissa, un documento muy inusual teniendo en cuenta que la isla permaneció bajo dominio nacional durante toda la contienda. “Lo encontré por casualidad y si hubiera llegado a manos del bando nacional tengo la impresión de que hubieran encontrado enseguida a quien lo envió porque da la sensación de ser un militar o alguien próximo al entorno militar”, subraya.






















