Madrid. La Policía ha detenido a 55 personas e imputado a otras 23 en una operación desarrollada en varias provincias contra la pornografía infantil en Internet. En algunos casos la obtención de imágenes se consiguió con intimidación y coacción a los menores.
Según la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil, entre los arrestados hay menores de edad y otros que superan los 60 años. Asimismo, los arrestados también desarrollan diversas profesiones como la de profesor de instituto (es el caso de uno de los detenidos que también es padre de familia).
En la operación se han intervenido millones de vídeos y fotografías con pornografía infantil, contenidos en 179 discos duros, 19 portátiles, 17 torres de grabación y más de 2.500 soportes ópticos. El material pornográfico era considerado “de calidad” en las comunidades virtuales de pedofilia por su novedad y porque en muchas ocasiones se trataba de vídeos producidos por los propios detenidos.
Una de las detenciones se produjo tras la denuncia de la madre de una víctima. Se trata de una menor que había sido coaccionada por uno de los arrestados, de 19 años, para que se grabara a través de la webcam y colgara las imágenes en Internet. Los agentes localizaron otros doce vídeos introducidos en la Red por el mismo detenido. Más tarde identificaron a seis menores víctimas de sus amenazas.
Otro de los detenidos, un profesor de instituto, tenía tres páginas web que albergaban pornografía infantil. Ha confesado ser el creador de estas páginas que contenían fotografías de menores, junto a otras personales en actitudes sexuales, según la Polícia.
Entre los arrestados hay estudiantes universitarios, profesores, arquitectos, un policía local, administrativos y jubilados, además de menores. Muchos de ellos utilizaban programas de encriptación para evitar que esos archivos pudieran ser visionados por su familia o por agentes en caso de ser investigados.
La operación ‘Lobos’, como se ha denominado, ha sido dirigida por la Brigada de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de Policía Judicial, que ha contado con la colaboración de diversas jefaturas y de Europol e Interpol. Gracias a la comunicación recibida por Interpol en Wiesbaden (Alemania), también se pudo detener a cinco personas que compartían un archivo que contenía una agresión sexual a una niña de trece años, cuyo autor ya fue detenido en EEUU.






















