Roma/Italia. La cumbre de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se ha cerrado de nuevo con un fracaso.
Tras dos horas de intensa discusión y ante el temor de que llegar a un acuerdo era casi imposible se produjo la declaración final de la cumbre, que este año se ha celebrado en Roma. El objetivo de la misma era “erradicar el hambre y garantizar los alimentos para todos”, aunque finalmente el resultado ha sido una declaración de intenciones que oculta los verdaderos problemas .
Este hecho ha provocado la objeción de Argentina, que ha mostrado su desacuerdo con el párrafo sexto de la declaración, donde se dice que los gobiernos “reafirman la necesidad de reducir al mínimo el empleo de medidas restrictivas que pueden incrementar la volatilidad de los precios internacionales” porque considera que pueden entenderse como medidas que pueden afectar a la exportación de los países con excedente de cereales, como es su caso.
España donará 500 millones de euros en un periodo de cuatro años
Además, la declaración de intenciones ha provocado las duras críticas de Venezuela y Cuba, que consideran que el documento no incluye medidas reales para acabar con el hambre en el mundo. También, Ecuador, Nicaragua y Bolivia han mostrado sus discrepancias con la declaración.
A pesar del fracaso, los delegados de los 183 países presentes en la cumbre de la FAO se han comprometido a aumentar sus esfuerzos para luchar contra el hambre. Para ello algunos de los participantes presentes han prometido destinar algo más de cuatro mil millones de euros “a los países más golpeados por la actual crisis alimentaria”.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha informado de que España participará en esa donación con unos 500 millones de euros en un periodo de cuatro años.






















