Universidad de Washington en San Luis. El neurólogo Eric C. Leuthardt, profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis y sus colaboradores
Estados Unidos. Un equipo de científicos ha mostrado por primera vez que los implantes neuroprotésicos en el cerebro pueden ser capaces de ayudar a pacientes con parálisis parcial que han sufrido un derrame cerebral.
Los investigadores descubrieron que los implantes conocidos como interfaces cerebro-ordenador (BCI por sus siglas en inglés) pueden ser capaces de detectar actividad en un lado del cerebro que está enlazado a los movimientos del brazo y la mano del mismo lado del cuerpo. Ellos esperan utilizar estas señales para dirigir mecanismos de asistencia motorizados que restituyan la movilidad en extremidades paralizadas parcialmente.
La parálisis parcial en un lado del cuerpo es consecuencia de daños provocados por un derrame cerebral en el lado opuesto del cerebro. Esto concuerda con el modelo convencional de cómo el cerebro controla los movimientos, el cual dice que las señales en una mitad del cerebro controlan la mitad opuesta del cuerpo. Este modelo condujo a los científicos a asumir que los daños ocasionados por un derrame cerebral imposibilitarían que los BCIs captaran en el cerebro señal alguna de control del movimiento que pudiera aprovecharse para restaurar la funcionalidad en la mitad paralizada del cuerpo.
La parálisis parcial en un lado del cuerpo es consecuencia de daños provocados por un derrame cerebral en el lado opuesto del cerebro
En años recientes, sin embargo, los científicos han comprobado que hay en realidad algunas señales de control del mismo lado involucradas en el movimiento.
Ahora, el neurólogo Eric C. Leuthardt (profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis) y sus colaboradores han mostrado que estas señales pueden ser detectadas y separadas de las señales que controlan el lado opuesto del cuerpo, lo que significa que es viable utilizar un BCI para restaurar, al menos hasta cierto punto, la movilidad perdida.
Los BCIs actúan a modo de “puentes” a través de los vacíos que las lesiones cerebrales y otros daños han dejado en la red de comunicación cerebral. Para ello se valen de electrodos implantados que conectan el cerebro con un ordenador. El implante transmite las señales cerebrales hacia éste, el cual interpreta dichas señales para controlar dispositivos protésicos u otros medios de interacción con el entorno.
Leuthardt y sus colegas han estado desarrollando un BCI que utiliza una lámina plástica llena de electrodos. La lámina descansa sobre la superficie del cerebro, registrando la actividad de muchas neuronas a la vez.
Esta clase de BCI puede proporcionar datos útiles sobre lo que un paciente desea hacer, analizando las señales de grupos de neuronas, en lugar de neuronas individuales. Los ejemplos incluyen el deseo de mover una mano o de hablar.
Dos anticuerpos VRC pueden neutralizar a más del 90% de las cepas de VIH que circulan en el mundo y son mucho más poderosos que los anticuerpos previamente conocidos
*Se identifican las características genéticas responsables de una vida muy larga. Los científicos creen que aunque este método de predicción de longevidad es muy preciso (77%), no es perfecto
"El estudio parece confirmar que beber café y té con moderación no es dañino para la mayor parte de la gente, y puede incluso reducir el riesgo de padecer o morir a causa de problemas cardíacos"
En lugar de asociar la creatividad a las enfermedades mentales se la termina asociando con mejor salud mental
La investigación se centró en un gen específico que se sabe puede influir en los niveles de triglicéridos
Quake se presentó como voluntario para secuenciar su ADN para buscar "errores" genéticos y variaciones asociadas a 55 enfermedades. La prueba costó unos US$55.000
"Un niño nacido con este método poseería mitocondrias que funcionan correctamente, pero en todos los demás aspectos toda su información genética proviene de su padre y madre"
La Porphyra alberga un familia de bacterias marinas que liberan una enzima que permite absorber los carbohidratos de las algas
La enfermedad del sueño, causada por la picadura de la mosca tse tse, mata cada años a cerca de 60.000 personas en África





















