Por José Carlos Rodríguez · Instituto Juan de Mariana. La libertad está de enhorabuena en España. El Instituto Juan de Mariana ha celebrado la III Cena de la Libertad y le ha otorgado su premio anual a Anthony de Jasay. Horas antes, en la feria del libro liberal Liberacción había dado cuenta de su poderoso pensamiento, aderezado con un buen humor envidiable. De Jasay se estrenó con El Estado, libro que comienza con estas palabras, traducidas del inglés a nuestro idioma por Carlos Rodríguez Braun: “¿Qué haría si usted fuera el Estado?”. Crecer en poder sin más límite que los riesgos que suponga para su propia supervivencia. Esa idea, brutalmente realista, le sirve para explicar esencialmente el comportamiento del órgano central de coacción. El Estado se desasirá de todas las ataduras que le queramos poner los liberales, y aumentará su poder sin más límite que los riesgos derivados de ciertos excesos.
El Estado de Derecho es una contradicción en los términos, porque el primero se acaba devorando al segundo. Y con éste, a la libertad y a la justicia
Es un mensaje pesimista para quienes tenemos un mínimo de aprecio a la libertad, porque supone que los intentos por controlar el poder son totalmente ilusorios. Ya constató Hayek, en Derecho, Legislación y Libertad, que el constitucionalismo había fallado. Él mismo falló proponiendo, en la misma obra, una nueva forma de constitución. El Estado de Derecho es una contradicción en los términos, porque el primero se acaba devorando al segundo. Y con éste, a la libertad y a la justicia.
Este desolador panorama tiene, al menos, una ventaja. Y es que queda claro quién es el enemigo de la sociedad; es ese “ogro filantrópico” del que hablaba Octavio Paz. El Estado, por boca de los intelectuales, es como aquellos marcianos de Mars Attack, que mientras disparaban a la gente les gritaban: “No huyáis, somos vuestros amigos”. Jesús Huerta de Soto, Francisco Cabrillo, Pedro Schwartz y el propio Rodríguez Braun, pusieron de manifiesto su admiración por el húngaro universal. Nunca son suficientes los amigos de la libertad. Pero tenemos de nuestro lado a los mejores.
Resolvieron que si les encarcelaban por el crimen que estaban a punto de cometer, los pueblos vecinos se harían cargo de sus hijos hasta que éstos cumpliesen 18 años
En España, la solución del Gobierno (y de la oposición) es agarrarse al Pacto de Toledo, prolongar la edad de jubilación, reducir la pensión y seguir estafando al trabajador
La naturaleza no es la madre protectora que nos presentan continuamente los medios de comunicación y el movimiento ecologista
Se podría emplear su monopolio de la fuerza no para imponer la "neutralidad en la red", sino para exigir su violación, obligando a empresas como Google a pagar a Telefónica, Ono y otras
Se considera que el mero transcurso del tiempo sin que la maquinaria represiva reaccione justifica el sacrificio de los derechos de las víctimas en aras del mantenimiento de la seguridad jurídica
Catastrofistas como López Uralde no paraban de repetir que lo único que se podía discutir era cuánto teníamos que racionar las emisiones de CO2 para detener la catástrofe planetaria
El denominador común del cajón de sastre de la Ley de Economía Sostenible, es la impornta intervencionista del Estado, por activa y por pasiva
Prohíban ya el despido, aprueben cinco nuevos Planes E, cierren los mercados financieros y córtenle el pescuezo a algún osado especulador. Así seguro que no se les escapa nada. Mercado, ¿para qué?
El actual sistema de licencias permite que quien gobierna en un territorio, con independencia de que sea un país, una región, estado, municipio u otro, disponga de un útil instrumento de coacción sobre los críticos
Las pensiones públicas se configuraron siempre, en todas partes y en cualquier régimen como un robo masivo organizado: los jubilados se quedaban con parte de la renta de los trabajadores en activo y, a cambio, éstos adquirían el derecho a robar a su vez a los futuros trabajadores en activo






















